10. Producción de hortalizas  semi-orgánica

La producción de hortalizas orgánicas está en constante ascenso, pero existen algunas limitantes, las cuales ocasionan que el costo se eleva y dificulta su producción, motivo por el cual no ha tenido –en México – el auge que se esperaba. Sin embargo, conforme los productores adquieran experiencia y la demanda del mercado siga en ascenso, la producción de estas se desarrollará en nuestro país.
Existen casos muy exitosos, por ejemplo, en Baja California, en donde por años ha dominado esta técnica, debido a que las condiciones ambientales, como: temperatura y humedad relativa son bajas.  Un aspecto importante para disminuir la presencia de plagas y enfermedades, principales factores que han limitado el desarrollo de la agricultura orgánica.
Al dominar las plagas y enfermedades en cada una de las localidades en donde se produzcan hortalizas orgánicas, existe un 80% de éxito.
Para los productores que deseen ingresar a la producción de hortalizas orgánicas con éxito es importante conocer sus desventajas y ventajas de hortalizas orgánicas comparadas con la producción en campo abierto.

 

Desventajas de las hortalizas orgánicas
1.- El costo se eleva debido a que los insumos (plaguicidas orgánicos) utilizados son  costosos.
2.- Es necesario el registro y certificación  a través de empresas específicas, que implican costos de asesoría y certificación.
3.- Es necesario cumplir con una serie de requisitos que en ocasiones dependiendo de la localidad no son fáciles,  por ejemplo: buena calidad de agua (patógenos, metales pesados, compuestos orgánicos, etc), tres años sin aplicar ningún producto no autorizado, no se pueden utilizar productos inorgánicos (fertilizantes), etc.
4.- Es difícil obtener calidad del producto (tamaño y sanidad) del producto comparado con la producción de hortalizas inorgánica.
5.- El control de la maleza debe ser manual o mecánico. No se deben utilizar herbicidas, por lo tanto, el costo del control se eleva.
6.- El control de plagas se dificulta, deben ser productos autorizados por las empresas certificadoras, que no tienen el mismo efecto de control que los plaguicidas inorgánicos.
7.- En regiones con fuertes problemas de plagas y enfermedades se dificulta la producción de hortalizas orgánicas.  Por ejemplo las plagas con mayor daño y difíciles de combatir aún con insecticidas inorgánicos son las siguientes: Picudo del chile, Paratrioza, Minador de la hoja y Mosquita blanca.
   

14. Innovación, cambios y adaptación a las demandas del mercado

“Es indispensable cambiar y reconvertir la producción hortícola, adaptándose a las pautas del mercado. El agricultor esta obligado a ser más eficiente, productivo y obtener un producto de la más alta calidad, pues de otra manera se complica su  sobrevivencia”, señaló a deRiego el Ing. Rosario Antonio Beltrán Ureta, Director General de Agrícola BelHer empresa ubicada en Navolato, Sinaloa, durante una visita realizada junto con el Ing. Félix Vázquez, Representante de Ventas de T-Tape®.

“Me han tocado todos los cambios tecnológicos en el Valle de Culiacán, llegue aquí en 1978 cuando prácticamente no había riego por goteo, existían algunos intentos fallidos, porque la gente tenía una idea errónea: “hay mucha agua y no es necesaria esta tecnología”, y aunque no supieron manejarla, empezamos con 20 hectáreas de riego por goteo para concluir la temporada con 100 ha”, puntualizó Beltrán Ureta.

El siguiente cambio en la región –agregó–, fue la llegada de los híbridos de tomate de larga vida de anaquel, así como el paso de tomates bola “pintos” a verdes, ya que en el mercado de California, únicamente se trabajaba con tomates verdes. Esta cualidad revolucionó la industria del tomate, con un producto de más alta calidad y participación en mercados más distantes. “Otra cualidad de los híbridos radica en su paquete de resistencias, el cual deberá incluir a Fusarium raza 3, así como a enfermedades virales”, precisó el horticultor.
“El más reciente ha sido el paso de cielo abierto a la agricultura protegida, en primera instancia invernaderos y actualmente más inclinado hacia malla sombra. El crecimiento se inicio de manera lenta, pues mucha gente no creía en ellos, pero ante la enorme presión fitosanitaria, los elevados costos de producción y el notable cambio en cuanto a la calidad aunado a excelentes rendimientos, significan productos con un valor agregado, un aspecto que a cielo abierto es muy difícil de obtener”, aseguró Beltrán Ureta
   

48. Fertilización y ciclo de siembra en piña

Es imprescindible realizar un análisis del suelo para fundamentar la fertilización requerida por cada plantación, el muestreo de suelo debe ser tomado a una profundidad de 20 cm, realizarse en forma adecuada y los resultados deben someterse a la interpretación y análisis de un técnico capacitado para ello.

Análisis de nutrientes del suelo y su efecto en el desarrollo, crecimiento y producción de la piña
Nitrógeno. El nitrógeno está asociado al crecimiento y al color verde de las plantas, en general, sus síntomas de deficiencia son:

  • Desarrollo pobre o retardado, enanismo de la planta.
  • Desarrollo de color verde pálido o amarillento (clorosis), dependiendo del nivel de deficiencia.
  • Pobre desarrollo de los tallos, tallos delgados.
  • Baja producción y calidad de frutas, disminuyendo el peso y el diámetro de las frutas; bajo contenido de ácido, por lo que aumenta la relación azúcar/ácido. El exceso de nitrógeno retrasa la floración

Fósforo. El fósforo está asociado principalmente a la formación y desarrollo de raíces, producción de frutas, formación de semillas y madurez de la cosecha, cuando hay deficiencia de fósforo en el suelo, se detiene el crecimiento de la planta, no es un nutriente de importancia relevante en el cultivo de piña; sus necesidades las determinan las existencias en el suelo.
Potasio. Por su parte, el potasio tiene entre otras, las siguientes funciones y efectos:

  • Incrementa la eficacia de la hoja para elaborar azúcares y almidones.
  • Ayuda a aumentar la resistencia de la planta a cambios bruscos de temperatura y se presume que la protege del ataque de organismos patógenos.
  • Controla el flujo de agua a través de la planta, mantiene turgencia

   

66. Manejo del cultivo de sandía

La sandía es un fruto muy apreciado cuya demanda se incrementa en época de calor. Ocupa el quinto lugar en importancia entre las hortalizas que se cultivan en México y el primero entre la familia de las cucurbitáceas en cuanto a la superficie cosechada.
A nivel nacional, en el 2006 se cosecharon 43,298 hectáreas de sandía, con una producción de 976,773 toneladas y un rendimiento promedio de 22.6 ton/ha. En Chihuahua en el 2006 se establecieron 3,081 ha, el ciclo en el que se produce esta Cucurbitácea es en primavera-verano (siembras tempranas del 15 de febrero al 20 de marzo y tardías del 10 de abril al 30 de mayo). El municipio más importante fue Meoqui con 788.8 ha, seguido por Janos con 492 y Saucillo con 311 ha cosechadas, con un rendimiento promedio de 33.5 ton/ha, para un precio medio rural de 1,292.37 pesos/ton y un valor de la producción de 34,154,740 pesos. En riego se levantaron 3,002.7 ha, siendo el municipio de Valle de Zaragoza, el único que produjo en temporal, con 78 ha.
Acolchado plástico

 

Efecto de acolchado
El uso de acolchado plástico para cubrir parcial o totalmente la cama de siembra o transplante, es una técnica que ayuda a ser más eficiente el uso del agua de riego, reducir la evaporación, incrementar el rendimiento de frutos de un 64 a 108% y adelantar la cosecha de 7 a 9 días. Esto por que incrementa la temperatura máxima del suelo –de 1.9 a 6.4º C– y con ello la longitud de guías y cobertura de plantas; además es una buena opción para el control de maleza y como repelente de insectos como pulgones ymosquita blanca por la luz reflejada en el plástico.
El acolchado negro en combinación con el uso de fertirrigación, en los híbridos origina un mayor desarrollo de follaje y un incremento en el rendimiento comercial del 18 al 60% dependiendo del genotipo. El acolchado plástico en sandía establecida bajo siembra directa incrementa el rendimiento en un 40%, en relación a sin acolchar; mientras que bajo transplante, el incremento es de mayor magnitud.