4. Flores de corte En la década de los años 40 e inicios de los 50, cada país en el mundo producía y consumía sus propias flores naturales para la demanda interna, pero nadie concebía que pudieran industrializarse y producirse a gran escala y en grandes volúmenes para destinarse a la exportación.
Los holandeses, norteamericanos e israelitas iniciaron la tecnificación de estos cultivos, hasta convertirlos en una verdadera industria que se calcula en alrededor de 40,000 millones de dólares por año, alcanzando cerca de 50 especies vegetales que reúnen la condición, que una vez cortada la flor puede almacenarse en refrigeración, embalarse y viajar en contenedores especiales. Las principales especies cultivadas son: clavel, crisantemo, rosas, gerberas, lilium, statice y alstroemeria, entre otras.
La producción de flores de excelente calidad requieren de condiciones ambientales controladas en aquellas regiones con un marcado efecto de las estaciones, elevando sus costos de producción, y condiciones semicontroladas en aquellas que presentan una leve o nula influencia estacional, y sólo se requiere la construcción de invernaderos con cubierta de polietileno.
En conjunto Holanda, Colombia, Israel, Ecuador, así como algunos países del centro de África, son los mayores exportadores de flores de corte a nivel mundial y su destino está canalizado principalmente a Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón.
En la década de los setenta el iniciador de la industria florícola en Latinoamérica fue Colombia, quien aprovechando sus condiciones ecuatoriales se constituyó en el primer exportador de flores del continente y segundo en el mundo después de Holanda, aportando el 70% de la demanda en la Unión Americana, primer importador mundial y con el 13% de las importaciones de la Unión Europea.
10. Begonia La begonia tuberosa Begonia tuberosa o B. tuberhybrida Voss, es una de las especies más notables en el mundo de las ornamentales por sus flores dobles, de color rosa, blanco, amarillo o rojo, tallo carnoso, hojas verdes y suculentas que dan a la planta una extraordinaria belleza. Cuenta con numerosas variedades, entre ellas subespecies como la B. tuberosa erecta, B. tuberosa multiflora, B. tuberosa pendula y muchas variedades, como la Cameliaeflora, Cascada, Gigante y Péndula, entre otras. Su distribución actual es muy amplia, encontrándose en Asia, África, Europa y América. En nuestro país, son consideradas como plantas exóticas y se cultivan principalmente en los estados de Puebla, Michoacán, Veracruz, México y Distrito Federal. La producción es para el mercado nacional teniendo una alta demanda. Debido a su lugar de origen, América tropical y Asia, necesitan de una temperatura cálida y ambiente húmedo,
prefiriendo las exposiciones a media sombra. Requieren una buena tierra orgánica con pH ácido; proporcionan buenos resultados las mezclas de tierra de jardín con turbas y tierras de brezo o castaño.
El agua de riego debe ser neutra o ligeramente ácida. Otro de los requerimientos, es la protección contra las plagas y enfermedades. Existen insectos que se alimentan de las raíces, tallos u hojas, así como algunos hongos, bacterias y virus que las dañan, ocasionando pudriciones de tubérculos, tizón de flores, manchas en las hojas y tallos o deformaciones y subdesarrollo según sea el agente causal.
22. Orquídeas La familia Orchidaceae se considera cosmopolita, con representantes por todo el mundo, a excepción de regiones polares y desiertos extremos. Sin embargo, son más abundantes en trópico y sub trópicos, aproximadamente 20 grados de latitud norte y sur del ecuador. En cada continente se tiene una flora de orquídeas característica.
El mayor número de especies de orquídeas están en: Nueva Guinea, Colombia, Brasil, Borneo y Java. En México también existe una gran cantidad de orquídeas silvestres, con mil 200 especies aproximadamente, distribuidas en los estados de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Guerrero, Morelos, Michoacán, Jalisco, Puebla y San Luis Potosí. Los principales países productores son: Brasil, China, Costa Rica, Estados Unidos, Filipinas, Indonesia, Países Bajos y Tailandia.
Algunos géneros son objeto de cultivos importantes; se trata, no obstante de producciones muy especializadas. La obtención de esta especie es posible en todas partes y está especialmente desarrollada desde la mitad del siglo pasado porque muchos híbridos interespecíficos e intergenéricos fueron creados y comercializados con éxito por sus obtentores. La explotación comercial para flor cortada y en maceta afecta a unos cincuenta géneros.
28. Postcosecha Actualmente, el crisantemo es la segunda flor más importante de las tres principales que se cultivan, cuando se manejan adecuadamente tanto el estándar (un solo tallo) como los de ramillete (pompón y spider), presentan una larga vida postcosecha. Los problemas principales en su manejo postcosecha son en la absorción y el transporte del agua en el tallo, provocando el amarillamiento y marchitamiento prematuro de sus hojas. Índice de cosecha
Por lo general, los crisantemos se cosechan completa o parcialmente abiertos, pero también pueden cosecharse como botones compactos y abrir satisfactoriamente cuando se acondicionan con soluciones que inducen su apertura.
El crisantemo estándar puede cosecharse en el estado de desarrollo 2 (inflorescencia con diámetro de 2 pulgadas) o en el estado 3 (3 1/2 pulgadas de diámetro) cuando las inflorescencias o “flores” están justo comenzando a abrir, o bien en el estado 4 (5 pulgadas de diámetro) cuando su peso fresco es de sólo la mitad del que presentan las inflorescencias completamente desarrolladas.
Los crisantemos cosechados en un estado más compacto que los del estado 2 tienen dificultad para abrir y cuando abren sus flores resultan de diámetro más pequeño. Los tallos deben colocarse en agua conteniendo un germicida inmediatamente después de la cosecha; por ejemplo, en una solución a 25 ppm de nitrato de plata. Los tallos pueden sumergirse por 10 segundos a 10 minutos en una solución de nitrato de plata a 1000 ppm y después en agua de buena calidad (baja en sales).
Las variedades de ramillete pueden cosecharse cuando la mayoría de los pétalos en las flores más desarrolladas o maduras están todavía erguidos. La inducción de la apertura de las flores puede hacerse después del almacenamiento o de la transportación.