4.
Gerbera
El cultivo de la Gerbera
En el cultivo de flor cortada, la importancia de la gerbera radica en que representa
una flor ideal para bouquets por su multitud de colores. También hay
que mencionar la importancia del cultivo industrial de la gerbera en maceta
en los últimos años. A nivel mundial, los colores de las flores
de gerbera más demandados son: rosa (incluye tonos fucsia, 40%), rojo
(20%), amarillo (10%), blanco (10%), naranja (10%) y otros.
En la clasificación varietal de la gerbera se tienen en cuenta una serie
de factores como son el color de la inflorescencia, si son simples, semidobles
y dobles, según el número, disposición y tamaño
de las coronas de flores liguladas. También se emplea el térmico
corazón negro o verde, según sea el color de la parte central
de la inflorescencia, además del diámetro del capítulo.
Taxonomía y morfología. La gerbera pertenece a la familia Asteraceae.
Es una planta herbácea, vivaz, en roseta. El sistema radicular es pivotante
en origen, pero a medida que se desarrolla, se convierte en fasciculado.
Requerimientos edafoclimáticos:
Suelo. Suelos ligeros, profundos y aireados que posibiliten un desarrollo sin
limitaciones del sistema radicular de la planta.
Temperatura. Las temperaturas más adecuadas para el cultivo de la gerbera
son: 25ºC durante el día y 20ºC por la noche, durante el periodo
posterior al transplante y hasta que se inicia el periodo vegetativo. 28ºC
día y 20ºC noche, como temperaturas más adecuadas en épocas
de elevada luminosidad.
Humedad relativa. Humedades comprendidas entre el 75 y 90% no presentan problemas,
pero a valores mayores pueden favorecer el desarrollo de enfermedades como Botrytis.
Las oscilaciones elevadas entre el día y la noche y entre diferentes
periodos, pueden afectar a la calidad de la flor, disminuyendo su conservación
en vaso.
Luz. La luz influye en el diámetro del pedúnculo floral, en el
color y tonalidad de las flores. A mayores niveles de radiación fotosintéticamente
activa, (PAR) mayor número de flores.
Concentración de CO2. El umbral mínimo de contenido en CO2 de
la atmósfera del invernadero, debe ser superior a 300 ppm y no rebasar
las 600 ppm.
24.
Clavel
Manejo y control de plagas y enfermedades del clavel
El clavel es una de las más importantes flores de corte. Además,
debido a su fácil y rápida multiplicación, es objeto de
un importante comercio internacional. Ante esta situación, su adecuada
producción se finca en el mejor manejo del cultivo, siendo una parte
elemental el conocimiento de sus principales problemas fitosanitarios. A continuación
se enumeran algunas de las enfermedades y plagas más importantes de esta
especie.
Enfermedades
Roya Uromyces caryophillinus. Mancha foliar Pseudomonas andropogonis. Fusarium
Fusarium oxysporum f. sp. dianthi. Tizón foliar
Alternaria
dianthi, A dianthicola. Mosaicos foliares
Debilitamiento o stunt del clavel. El grabado o etched ring. Variegado floral.
Virus del jaspeado del clavel o Carnation Mottle Carmovirus (CarMV) y Virus
de las manchas anilladas del clavel o Carnation Ringspot Dianthovirus (CRSV).
Plagas
Pulgones Myzus persicae. Araña de dos manchas Tetranychus urticae. Gusano
abigarrado Peridroma saucia. Minadores Psedonapomyza dianthicola. Trips Frankliniella
occidentalis.
32.
Césped
Algunas consideraciones sobre los céspedes en México
La importancia de los céspedes radica en dos rubros, el económico
y social. En lo económico, a nivel nacional, aunque no bien cuantificada
(pasto tapete), la superficie cultivada y cosechada alcanzó 431 hectáreas
en el año agrícola 2004, con una producción de 4,312,000
toneladas y un valor total de la producción de 26.29 millones de pesos.
En orden de importancia las entidades productoras son: Jalisco, Morelos, Guerrero
y Nayarit. Es difícil determinar el impacto económico en México
de la producción de céspedes, pues no existen datos confiables
sobre los cuales construir un panorama objetivo.
La importancia social de los céspedes es inmensa, por lo cual su gran
escasez en las zonas urbanas de las ciudades mexicanas sólo puede explicarse
debido al desconocimiento de la población de estos hechos.
Es
indispensable incluir a los céspedes dentro de cualquier plan o programa
que involucre el manejo del ambiente urbano y rural en cuanto a la conservación
y mejoramiento de la calidad de suelo, agua y aire.
Consideraciones semánticas. El relativo abandono de la investigación
sobre los céspedes y su importancia para el ambiente se visualiza cuando
se busca la palabra césped en el habla coloquial. El vocablo césped
proviene del latín caespes, caespitis, “que crece en forma de matas
espesas y de baja altura”; con esta palabra los romanos se referían
en particular a las gramíneas silvestres de sus campiñas.
Su primera definición escrita: “el césped es un trozo de
tierra con hierba cortado en forma de ladrillo, al cual se han eliminado arbustos
y troncos”. Definición sencilla y precisa. La Real Academia Española
señala al respecto: “prado natural o artificial siempre verde,
empleado para la decoración de jardines”.
Conocimiento actual. El conocimiento acerca de los céspedes en México
es restringido. Existen bastantes investigaciones acerca de las gramíneas,
base de los céspedes, pero el enfoque es básicamente forrajero
o agrostológico, ajeno al concepto césped, siendo notoria la carencia
de textos satisfactorios que aporten conocimientos científicos básicos
para la comprensión de los factores involucrados en el manejo de céspedes.
El control fitosanitario en céspedes sigue siendo predominante químico
y después biológico. No obstante, esta situación no se
debe a un menosprecio por encontrar organismos competidores de aquellos nocivos
a los céspedes, es más bien resultado de programas de prevención
muy eficientes y al constante y continuo mejoramiento genético de las
decenas de especies de gramíneas involucradas (al menos, esto ocurre
en los países donde se genera investigación, no en México).
Perspectivas. Es necesario promover el estudio de los céspedes y reconocer
el valor ecológico y económico que poseen. Reconocer este valor
permitirá producir recursos humanos capacitados y variedades apropiadas
para un manejo óptimo en nuestro país. El conocimiento biológico
pleno de los céspedes, sumado a un correcto manejo cultural y de los
factores ambientales circundantes, será la base de un césped y
un ambiente ecológicamente sanos.
36.
Plantas Medicinales
Una alternativa en la medicina
Alfalfa Medicago sativa L. Fabaceae.
Hábitat: Se puede cultivar en todo tipo de climas y terrenos, incluso
en regiones áridas. Se ven variedades cimarronas en valles bajos, terrenos
baldíos y orillas de caminos.
Distribución geográfica: Introducida en Europa en tiempos de la
Conquista, se cultiva prácticamente en todo México.
Usos: La alfalfa es rica en nutrientes, entre ellos varias vitaminas, lo que
la convierte en un buen alimento, tanto para los animales como para el hombre.
En los últimos años, le han atribuido las más fantásticas
propiedades, incluso la de curar el cáncer, pero ninguna de ellas se
ha demostrado científicamente.
Algodón Gossypium hirsutum L. Ixcaxíhuitl, mojo, musa, panamac,
pits, rü-musá, xiaa, xuruata. Malvaceae
Las semillas de algodón son venenosas y pueden causar la muerte.
Hábitat: Se cultiva en regiones cálidos con suelo suave, profundo
y bien abonado. Crece silvestre en planicies bajas, colinas costeras y dunas.
Distribución geográfica: Nativo de la América tropical,
se cultiva en el Valles de Mexicali, en la Comarca Lagunera y Chihuahua, entre
otros sitios.
Usos: Los estudios médicos demuestran que puede ser usado para regularizar
la menstruación y acelerar el trabajo de parto.
Alholva Aljova, Trigonella foenum – graecum L. Fabaceae. Fenogreco
Hábitat: Terrenos más o menos fértiles, constituidos principalmente
por cal, arcilla y secos.
Distribución geográfica: Nativa de la región mediterránea
de Asia, e introducida en México desde Europa como planta de jardín,
a menudo escapa del cultivo.
Usos: Se ha comprobado que ayuda a expulsar los gases gastrointestinales y contiene
sustancias que desinflaman la piel y las mucosas y ayudan a la maduración
de forúnculos, abscesos e hinchazones. Algunos experimentos indican que
el extracto de las semillas contribuye a reducir el nivel de azúcar en
la sangre.
Anís, Pimpinella anisum Anís verde badiana Umbelliferae
Hábitat: Se cultiva fácilmente en jardines soleados con suelo
arenoso, bien drenado y moderadamente fértil. Crece silvestre como planta
ruderal.
Distribución geográfica: Se cultiva en escala comercial y doméstica
en distintas regiones templadas de México.
Usos: En dosis elevadas, la esencia de anís resulta toxica, sobre todo
si esta alterada por la exposición de la luz; en dosis medicinales es
totalmente inofensiva. Tradicionalmente se han empleado para aliviar los cólicos
producidos por gases gastrointestinales, propiedad que la farmacología
moderna ha comprobado.